La gran serie de Superhéroes: Los X-men

La culpa es del script

Por Juan Francisco Quesada

Fox está negociando con Marvel alrededor de la posibilidad de hacer una serie de los X-Men. Lo que, a primera vista, parece un titular más, a mí me altera hasta límites insospechados. A pesar de que los protagonistas de la noticia estén rebajando las expectativas yo los ignoro y me dedico a divagar, pienso en una serie de superhéroes bien concebida, con un guion sólido y unos buenos actores desconocidos con alguna estrella.

Smallville no entendió del todo las posibilidades que tenía, si Gough y Millar, sus creadores, hubieran sido valientes se habría parecido más a la primera temporada de ‘Heroes‘ que a Lois y Clark; pero no fue así, en todo caso nos dejó apuntadas muchas posibilidades para los superhéroes en el entorno televisivo. Han venido bastantes después, y de ellas las que más ha llamado la atención es ‘

Ver la entrada original 483 palabras más

La belleza del proceso

La vida es un proceso fugaz y terrible que termina un tiempo variable después de la muerte. Hay personas que creen que un instante es sólo un momento pero están equivocadas porque hasta un parpadeo tiene presentación, nudo y desenlace. Hay sonrisas de mujer que incluso tienen consecuencias, casi como si fueran el batir de alas de una mariposa caprichosa en las llanuras de Oregon, como el prestige de aquella película de magia.

Los hombres débiles tendemos a imputar la responsabilidad de los acontecimientos adversos al momento que mejor encaje con nuestra conciencia, es una trampa sencilla que nos permite dormir lo suficiente como para seguir cometiendo errores que repartir a los demás. Admiro al hombre capaz de decir que un libro no le gusta pero que contiene una reflexión bellísima de la amistad, que la película le aburre pero los títulos de crédito le fascinan, que ya no recuerda el rostro de aquella mujer pero todavía sueña con su forma de quitarse el vestido, casi sin moverse, como si le ordenase caer con un golpe de melena. Comprender los procesos temporales ayuda a disfrutar los pequeños detalles.

Querer ser justo implica la voluntad de aprender a estructurar las historias, a darles un principio y un final, aplicar una lógica sentimental a todo lo que empieza y acaba porque las tautologías únicamente funcionan para los finales abiertos y en la vida real no existen. Nuestro mundo son historias que terminan desde el mismo momento en el que empezaron y si no lo aceptas vives enganchado a recuerdos o expectante de comer unas perdices que nadie va a cazar para ti.

Llevo años intentando descubrir por mí mismo cuándo se nos jodió el Perú, que es otra forma de decir que estamos al final de un proceso largo y tortuoso cuyo inicio ya nadie recuerda. Soy optimista, lo suficiente como para creer que están empezando cosas. Las canas van ganando terreno de mi melena leonina, me duelen las rodillas por lesiones de juventud cuando el tiempo refresca, las resacas son de gatillo fácil, gruño por cosas que antes no me importaban, madrugo los domingos para limpiar el coche y comprar el periódico. Todo son procesos.